Hace mucho que hemos asumido el Spain is different, concepto que también se extiende a nuestra restauración. Tenemos una cultura culinaria de las más sanas y de mayor calidad del globo, tanto en nuestra cocina como elaborando internacionalidades, pero no para el día a día (hasta ahora). Nuestro horario laboral, sobre todo en las grandes ciudades, no nos permite comer con tiempo y en muchas ocasiones debemos recurrir a la llamada “comida rápida” o “pillar” algo para llevar a la oficina y consumir delante del ordenador, y no suele ser de muy buen sabor… Comer en poco tiempo es hoy una necesidad propia del trabajo que no debería restarnos ni calidad ni excesivos recursos económicos. Es en éste sentido donde la restauración y empresas como Lunch&Dinner innovan y evolucionan para adaptarse a la sociedad desarrollando una 4ª y 5ª gama realmente buena, de fácil consumo y a precio de cocina casera.

Pero… ¿alguna vez has oído hablar de los productos de cuarta gama? ¿Y de los de quinta? ¿No? Te sorprendería saber la cantidad de veces que los has consumido o has tenido en tus manos en el supermercado, en tiendas o en restaurantes. Hoy la cuarta y quinta gama se ha ganado al trabajo y al trabajador porque cumple con sus necesidades: flexibilidad sin esperas y máxima calidad. No hablamos de productos de ciencia-ficción: es algo más habitual, útil y práctico de lo que puedas imaginar. ¿Alguna vez has comprado una bolsa de lechuga lista para comer? ¿Te has calentado una bandeja de lasaña de setas o unas lentejas y has visto cómo en tan sólo 2 minutos la comida estaba lista e igual que recién cocinada? Es el resultado y el triunfo de la investigación y la evolución de la industria de la restauración que trata de adaptarse a nuestros hábitos y necesidades  laborales.

Los productos de cuarta gama son, sobre todo, las frutas y verduras lavadas, cortadas y envasadas en atmosfera modificada, frescas, naturales y sanas. Aunque veas la lechuga cortada y envasada o la naranja troceada y pelada, conservan las características organolépticas y nutricionales originales. Lo único que hacen es tratar el producto a través de su limpieza y corte. Por lo tanto su clave es la materia prima. Aunque mucha gente pueda pensar que al alimento se le aplican muchos procesos, la realidad es que la cuarta gama es el mínimo procesado para conseguir una mejor conservación y alargar la vida útil del alimento.

La quinta gama son productos cocinados y envasados, platos elaborados de carne, pescado, arroces, pastas… pero también mousses, cookies, yogures… Aquí la clave radica en función de la agresividad del tratamiento que permite su conservación posterior. Se ha mejorado mucho en los últimos años, pero hay una empresa que está en la cabeza de Europa en éste proceso, con una patente propia que mejora al resto: Lunch&Dinner. Para que el lector se haga una idea de la innovación desglosamos aquí los diferentes procesos, de mayor a menor agresividad en el tratamiento:

a)    Los sometidos a un proceso de pasteurización. En función de la temperatura y tiempo utilizado durante esta retermalización, obtendremos productos con caducidades muy largas, con necesidad o no de mantenimiento en frío. La caducidad o vida útil de estos productos es muy larga, pero su sabor deja que desear y la pérdida de calidad, nutrientes, vitaminas, etc. es muy grande.

b)   Los sometidos a ultra congelación. El producto dispondrá de varios meses de vida útil desde su elaboración, siempre que esté mantenido por debajo de los -18º. Conserva mejor las características de sabor y calidad que el grupo anterior, pero no se pueden consumir en el instante.

c)    Los que después de su envasado no son sometidos a pasteurización o congelación, con lo que conservan toda su textura, sabor, y aroma. Y, lo que es más importante si cabe, mantienen todas sus propiedades nutricionales así como sus características organolépticas. En este grupo, se envasa en atmósferas modificadas. Esta nueva tecnología, la menos agresiva y más conservadora de la esencia del producto, permite, dependiendo de las materias primas que contenga el  mismo, una vida útil máxima de 15 días, manteniendo su conservación entre 2ºC y 3ºC, permitiendo su consumo instantáneo con tan sólo aplicarle calor en un periodo muy corto de tiempo.

Lunch&Dinner opta por éste proceso y ha mejorado el mismo con una patente propia que aumenta considerablemente la calidad de la comida y su aguante de sabor en el tiempo. Su proceso es puntero en Europa.

La restauración de 4ª y 5ª gama ha conseguido compatibilizar el actual ritmo frenético de vida, un entorno nada propicio para consumir productos de calidad, el horario laboral y sus necesidades y la alta gastronomía, ya que ayudan a tener las preparaciones adelantadas y conservadas sin pérdida de la calidad, quedando pendiente el toque final del chef. De hecho, los cocineros franceses con Estrellas Michelin que elaboran cocina creativa fueron los primeros en utilizar estos productos.

Si quieres probar productos de 4ª y 5ª gama de última generación y máxima calidad, visita cualquier tienda de Lunch&Dinner, empresa que se ha convertido en un magnífico exponente de la vanguardia y utilización de una tecnología basada en la atmósfera modificada. Pocas empresas en el mercado europeo actual han sido capaces de proponer al consumidor una línea tan extensa de platos de éstas gamas, con un sistema innovador e inocuo para la conservación de todas las cualidades y propiedades de un plato elaborado de forma tradicional, pero en un formato tan práctico y eficiente como las bandejas de consumición instantánea o de fácil transporte a casa o a la oficina (tan sólo necesitarás un microondas y 2 minutos en el caso de los platos cocinados).

 

Lunch&Dinner es la cocina de ayer y de siempre en una presentación para el mundo actual, el mejor sistema patentado después de largos años de estudio por investigadores de prestigio internacional, combinado con las mejores materias primas del mercado. El ayer y el hoy unidos en una combinación perfecta: la mejor y más amplia oferta de productos de IV y V gama en su versión más natural.