El Imperio Británico tiene un nuevo enemigo: la llamada «comida basura», o en lengua anglosajona, «fast food». Bueno, quizás no todo el imperio y la Commonwealth pero sí sus médicos. Los doctores reclaman al Gobierno que siga el mismo camino recorrido contra las empresas tabacaleras, poniendo siempre por delante la salud de los súbditos ingleses a los beneficios privados de empresas súbditas y no tan súbditas aunque, en la mayoría, sí coloniales: McDonalds, Coca-Cola, Pepsi…

¿Y por qué preocuparse ahora? ¿De repente? Por los Juegos Olípicos de Londres 2012 y el marketing que conllevan. Un marketing que los médicos británicos tachan de irresponsable y de promover un ambiente de obesidad que preocupa y mucho. Así lo expresaba hace unos días Terence Stephenson, vicepresidente de la Academia médica inglesa: «El hecho de que Coca Cola y McDonald’s son dos de los grandes patrocinadores de los Juegos no ayuda. ¿cuánta gente se supone que se dejará influir por todo ese dinero que gastarán en promoción?»  Según Terence, el fracaso de las «medidas voluntarias» de la industria de la alimentación para reducir las porciones y las calorías y para informar a los clientes sobre los beneficios de una dieta sana, se va a agravar muchísimo con el marketing de los grandes patrocinadores de los JJ.OO. de Londres 2012. De seguir con el actual consumo de Fast Food o aumentarlo, se estima oficialmente que el 43% de las mujerres y el 48% de los hombres serán obesos o entrarán en el rango de obesidad en el 2030, siendo más proclives a sufrir ataques al corazón, diabetes y varios tipos de cáncer.

» Además del veto al patrocinio de las actividades deportivas, proponen la creación de «zonas libres de Fast Food» en los alrededores de las escuelas, así como la prohibición de usar personajes famosos como reclamos, y la obligación de incluir toda la información visible y detalladas sobre las calorías y los contenidos de sal, grasas y azúcar de los productos. Entre otras medidas, consideran que se tenga también en cuenta un impuesto especial para gravar el consumo de Fast Food y bebidas refrescantes como el que ya funciona en Suecia.» – El Mundo.es

¿Es tan grave el asunto? En primer lugar diremos que el término lo utilizan mal, porque hay comida rápida o de preparación «rápida» que es muy sana  y está riquísima; les diremos a los ingleses que con Lunch&Dinner podrían seguir comiendo «Fast» y la vez «Good», pues en sólo 2 minutos tienen listo un verdadero plato de restaurante, si es lo que necesitan. Pero como los términos son los que son, sí, sí es grave la tendencia del Fast Food en Inglaterra. No será fácil que el imperio se decida a luchar contra multinacionales tan gigantescas, más aún cuando generan tanto dinero, pero ya veremos. De momento quién sí puso una voz de advertencia fue Coca-Cola; un portavoz de la compañía declaró a «The Observer» que sin el patrocinio de su firma y otras similares, «al menos 170 de los 200 comités olímpicos nacionales no podrían enviar a sus atletas a competir».

Nosotros por el momento, aconsejamos dejar tanta «comida basura» y probar Lunch&Dinner para disfrutar de una alimentación variada, sana y equilibrada, y seguramente más «Fast» que el «Fast Food». Aunque sinceramente, los ingleses deben de comer muchas hamburguesas y beber muchas coca-colas para pensar que la obesidad aumenta por ello. Equilibrio, sentido común y deporte. Éste podría ser el lema de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.