Llega el verano y sus exigencias y apetencias. A todas (y a todos, por supuesto) les gusta cuidarse y lucir una buena figura y una piel hermosa y, si los días de fiesta nos los permiten, también morena. El panorama de «libertad» para ponernos al día de aquí a las ansiadas vacaciones, no es que deje mucho margen para mejorar esos blancos suecos que a cualquier español le da vergüenza exhibir a la vera de la playa. Así que las marcas de cosméticos, los gimnasios y los balnearios, comienzan a bombardearnos con miles de tratamientos de belleza que  nos dejarán hechos unos «pincelitos» en pocas semanas. Eso sí, a costa de morirse de hambre y de gastarse un presupuesto mensual en exfoliantes, cremas reductoras y sesiones de rayos uva para parecer más de Cuba que de Madrid, Vitoria o Sevilla. Pero no todos tienen tanto acomodo en el bolsillo y sustituyen los rayos uva por domingos de tumbona en la terraza de la comunidad, las cremas por footing a las 22:00h (que antes ni puedes, ni quieres pillar una insolación…), y los exfoliantes por sesiones de ahogo al vapor de la ducha, puerta y ventana cerrada y a sufrir un rato.

Lunch&Dinner te propone un remedio diferente, que si bien no vamos a descubrir América, es tan obvio que la gente ya se ha olvidado y las marcas, claro, no nos lo recuerdan ni intención que tienen: LAS ENSALADAS. Sí, platos llenos de lechuga, tomate, maíz, atún, rúcula y un largo etc. son el mejor tratamiento de belleza y, además, barato. Te voy dejando un acceso rápido a las ensaladas de L&D para que abras boca mientras te abrimos los ojos con estos 10 motivos para incluir las ensaladas en tu dieta, o más bien, en tu tratamiento de belleza.

10 MOTIVOS PARA INCLUIR LAS ENSALADAS EN TU DIETA, EL MEJOR TRATAMIENTO DE BELLEZA.

Hay constancia de que no consumimos ni la mitad  de la cantidad diaria recomendada de hortalizas y vegetales, un mínimo de 400 gramos diarios, o lo que es lo mismo, de tres a cinco raciones al día. Para cubrir esas recomendaciones las ensaladas pueden ayudarnos, especialmente con la llegada del calor.

Por su elevado contenido en agua y otros nutrientes esenciales para nuestro organismo, sacian nuestra hambre y sed de una manera apetitosa y contribuyen a mantener la piel bien nutrida e hidratada.

1. Hidratan y refrescan. Mas del 90% de la composición de las hortalizas, base de las ensaladas es agua. Comer ensalada es una forma sencilla y rápida de hidratar el cuerpo en los días calurosos.

2. Dan vitalidad. Los vegetales son fuente excelente de vitaminas que regulan múltiples procesos orgánicos, como el buen funcionamiento del sistema nervioso.

3. Depuran el organismo. La acción depurativa, desintoxicante y diurética de las ensaladas se debe al alto contenido de agua, la riqueza en potasio, al bajo aporte de sodio de los vegetales que las componen, así como a la presencia de aceites esenciales que dilatan los vasos renales. Así, comer ensaladas cada día contribuye a eliminar el exceso de líquidos y resulta beneficioso en caso de hipertensión, retención de líquidos y oliguria (producción escasa de orina). Al aumentar la producción  de orina, se eliminan además de líquidos, sustancias de desecho disueltas como ácido úrico, urea, etc. Y por ello, las ensaladas convienen en caso de  de hiperuricemia y gota, afecciones articulares o diversos reumatismos y a las personas con tendencia a formar cálculos renales. Los vegetales mas diuréticos son: apio, espárragos frescos, escarola endibia, cebolla…

4. Protegen la piel. Los rayos solares son los principales agresores para la piel y una de las causas del envejecimiento y del desarrollo de melanomas. A través de variadas ensaladas aportamos los nutrientes básicos para mantener la piel en perfecto estado. Las hortalizas de llamativos colores (zanahoria, remolacha, pimientos, tomate, col lombarda, lechuga lolo rojo…) aportan beta-caroteno que se transforma en vitamina A, que renueva la piel y las mucosas y en vitamina C, que mejora la producción de colágeno, una proteína que mantiene la piel tersa y sin arrugas. Si se acompañan de aguacate o frutos secos y se condimentan con aceite de oliva virgen y germen  de trigo, se enriquece la ensalada en ácidos grasos insaturados, imprescindibles para mantener una piel estructurada e hidratada, y de vitamina E que evita la aparición de manchas de envejecimiento.

5. Regulan la función intestinal. Por la riqueza en fibra de los vegetales, una ensalada resulta laxante, por lo que previene o mejora el estreñimiento. Además la fibra contribuye a reducir el colesterol en sangre y al buen control de la glucemia (niveles de azúcar en sangre), beneficio en caso de hipercolesterolemia y diabetes.

6. Aportan pocas calorías. Muy adecuadas para todas las personas, y especialmente para quienes siguen una dieta de adelgazamiento, eso si, sin abusar de los aliños. Además, comenzar la comida con una ensalada, sacia y reduce el apetito, lo que interesa en estas circunstancias.

7. Cuidan el corazón. La abundancia de antioxidantes en los vegetales convierte a las ensaladas en platos aliados del corazón. Los antioxidantes bloquean la acción dañina de los radicales libres, sustancias implicadas en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer.

8. Mejoran la digestión. El ligero amargor de hortalizas como la escarola, el apio, la hierba de los canónigos, la achicoria, la alcachofa, la endibia o el rábano estimula el funcionamiento de la vesícula biliar y del hígado. Además los germinados y fermentados enriquecen la dieta en enzimas y todo ello es esencial en la digestión de los alimentos. Por tanto, incluir estas hortalizas en la ensalada, resulta apetitoso y tonificador, y se aconsejan en particular a quienes padecen dispepsia, hígado perezoso y trastornos de la vesícula biliar.

9. Previenen la anemia. La falta de hierro o de acido fólico se relaciona con distintos tipos de anemia. Las verduras de hoja verde- acelga, espinacas, grelos, berros o escarola- son especialmente ricas en clorofila, folatos y hierro, por lo que interesa incluirlas en ensaladas en caso de anemia. Para aprovecha mejor el hierro vegetal se aconseja acompañar el menú con alimentos ricos en vitamina C como cítricos, kiwi frutas tropicales, pimiento etc. Además, por su contenido en folatos, las ensaladas son imprescindibles en la dieta de la mujer embarazada.

10. Son sabrosas y nutritivas. Cuanta más variedad de hortalizas y verduras incluya la ensalada mayor es la riqueza nutritiva y esto se traduce en mayor vitalidad y energía.

¿Te faltan más motivos para incluir las ensaladas en tu dieta? Aquí tienes unos cuántos más. ¡Y a cuidarse!