Señores y señoras, por si alguno no se ha dado cuenta, ya estamos en verano. Vale, un verano prematuro, con algunos días en los que sorprenden las bajadas de temperaturas pero verano al fin y al cabo, que lo normal empieza a ser de 30º para arriba. ¿Quién dijo eso de «hasta el 40 de mayo no te quites el sayo? Yo ya lo tengo bajo llave, no digo más.Y con el verano, ¿qué llega? ¡El gazpacho! Es que sienta de bien tan fresquito, natural, sano y sabroso.

Ya sabes que en Lunch&Dinner tenemos huerta propia, y por eso nuestro gazpacho andaluz es exquisito (si no lo has probado ya estás yendo a la tienda más próxima). Por eso y porque elaboramos la receta original del S.XV, con licuadora (el mortero ya era demasiado), sin pan, con aceite de oliva, vinagre, ajo, sal y tomate y nada, repito, nada más. Lo que no sabes es que el gazpacho existe desde los romanos, y eso que el tomate se descubrió a la par que América. ¡Vaya! ¿Curioso? Pues para que tengas más conocimiento sobre esta bebida típica andaluza y casada con el verano, te explicamos un poquito de su historia y de sus tipos. La próxima vez que te sientes a comer y te tomes un buen gazpacho de L&D con amigos, ya puedes dejarlos boquiabiertos con tus conocimientos…

Historia:

Se le atribuye unos orígenes romanos o árabes que preparaban mezclas con los productos básicos del gazpacho. Nombre de origen incierto, se dice que proviene del romano caspa, que significa cacho o fragmento, aludiendo a que se hacía con cachos de pan; el sufijo -acho parece mozárabe. Los primeros gazpachos que se conocen llevaban solamente pan, vinagre, aceite y con frecuencia ajo y a veces frutos secos como la almendra (ajo blanco), uno de los gazpachos más antiguos que se conocen.

En el siglo XVI se incluyen las verduras, y el gazpacho de tomate o andaluz que contiene pimiento y su principal componente, el tomate, son frutos originarios del continente americano y no fueron conocidos en Europa hasta el descubrimiento de America, pero es a finales del siglo XVIII, cuando se generalizó su consumo en España y cuando se incorporó a la receta.

Su origen geográfico está ligado a las regiones españolas más calurosas, donde los trabajadores del campo necesitaban un plato barato que cumpliera sus necesidades nutricionales en un clima tan riguroso. A partir de 1960, con el turismo, empezó a ser conocido internacionalmente, teniendo un gran auge y expansión. Durante mucho tiempo la versión tradición de esta bebida se hacía en un mortero, pero con la aparición de nuevas tecnologías como es la batidora eléctrica, a mediados del siglo XX sustituyó al mortero modificando y facilitando el triturado de los ingredientes.

Se conoce como gazpacho a un tipo de preparación culinaria consistente en la elaboración de una sopa con ingredientes como el pan, aceite, hortalizas, aceite de oliva y otros aditamentos. El origen del gazpacho frio está en Andalucía, donde el aceite de oliva y los productos de la huerta son abundantes, aunque es un plato que admite tantas variantes como el gusto personal o los ingredientes disponibles en cada zona.

El gazpacho de tomate. El descubrimiento de América trajo a España el tomate, y dio en Andalucía la versión más famosa y conocida del gazpacho que se ha extendido como comida internacionaladquiriendo el nombre generalizado de “gazpacho andaluz”. Es un alimento característica de la dieta mediterránea donde la calidad de la materia prima, la proporción de los componentes y la cremosidad son fundamentales para realizar un buen gazpacho.

Composición tradicional. El gazpacho  andaluz original lleva nada más que estos ingredientes básicos: aceite de oliva, vinagre, ajo y sal, tomate y a veces, alguna especia como cominos. En origen nunca lleva pan, este se usa para aumentar volumen o espesar pero reduce el carácter de bebida refrescante. Este gazpacho de tomate admite múltiples variantes, pero ciertos puristas sostienen apoyándose en la manera tradicional de hacerlo, majándolo en un almirez primero el ajo con la sal creando una pasta cremosa y el tomate muy cortado en un cuenco machacándolo también, posteriormente se colocan los líquidos sobre el (aceite, vinagre, agua) por separado y a gusto de cada comensal, se le añade pepino, pimiento y en ocasiones cebolla picados finamente, puesto que estos ingredientes no se podían reducir a pasta en el mortero, como puede hacerse con las modernas licuadoras.

Hay personas que les gusta más aguado para tomarlo bebido como bebida refrescante y en taza, pero debe ser servido como una emulsión, quedando algo cremoso, su punto perfecto es que se pueda beber pero deshaciéndose en la boca.

Propiedades nutricionales

El gazpacho es una fuente natural de vitaminas C,A y E, hidratos de carbono, sales minerales como son el fósforo, hierro, calcio, magnesio, manganeso, zinc, cobre, potasio y sodio, además de fibra vegetal y sustancias antioxidantes como el licopeno responsable del característico color rojo de los tomates y los caretenoides.

LunchandDinner te ofrece el gazpacho a modo tradicional. Fresquito, servido como una emulsion, en su punto perfecto para beberlo, pero deshaciéndose como un caramelo en la boca….No te resistas, cae en la tentación…. Repetirás.