Pan sin levadura, panes de masa ácida, levados, planos, sin gluten. Pan al vapor y fritos, pan con cereales, pan de fibra… Pan para desayunar que no se llama pan, sino tostada y barrita. Pan para comer y para cenar, y para el bocadillo de los niños. Pan para mojar salsa y pan para degustar aceite. Pan para untar, pan blanco y tierno y pan que es capaz de «aguantarlo todo». Picolines, regañas, picatostes para las lentejas o rebanadas para la sobrasada… ¡Cuánto pan!

Que el pan es un alimento básico que forma parte de la dieta tradicional en Europa, Oriente Medio, La India y América es harto conocido. Ninguno de nosotros puede recordar desde que tiene uso de razón otro alimento tan cotidiano con el pan. Hasta los niños, si llegan de forma correcta, vienen con «un pan debajo del brazo». Los franceses, que siempre han sido pioneros en poner las cosas bonitas y elegantes, dieron un paso más transformando el pan en un croissant, pero pan al fin y al cabo. En España lo utilizamos en dichos populares con, por ejemplo, eso de «al pan, pan y al vino, vino». Y es que las cosas sencillas son siempre las más duraderas y estimadas: harina, agua, sal y levadura son los ingredientes básicos desde la prehistoria. Cuántas veces has escuchado eso de … «¿por favor, nos traes un poquito de pan?» Debe de ser la frase más usada en la historia de la hostelería junto con la otra que reza, «por favor, ¿nos trae la cuenta?», aunque ésta última es dicha con otro ánimo claro.

En Lunch&Dinner amamos el pan bien hecho y, además, ¡estamos de estreno! En nuestras tiendas L&D puedes encontrar dos nuevos tipos de pan que te encantarán: las crackers de 7 semillas ylas crackers con queso emental. Y por eso hoy le rendimos homenaje con una noticia curiosa que nos ha sorprendido… el pan tiene ¡30.000 años de antigüedad! Por favor, ¿hay algo que haya durado 30.000 años, de consumo diario, a parte del agua y el aire?

Según las excavaciones arqueológicas realizadas en Kostenki (Rusia), Bilancino (Italia y pavlov (República Checa), los cereales, su procesamiento para obtener la harina y la elaboración de pan podría tener una antigüedad de 30,000 años, nada más y nada menos. En las tres excavaciones se encontraron granos de almidón aplastados sobre piedras. No se trata de una coincidencia y da lugar a la posibilidad de que los humanos de aquella época no consumieran exclusivamente carne y grasa animal, también cereales y posiblemente una especie de pan rudimentario. Esta es la conclusión a la que han llegado un grupo de investigadores especialistas en antropología.

La evidencia de granos de almidón de diferentes plantas silvestres en superficies que se asemejan a instrumentos de molienda parece ser la prueba evidente de ello, además, el hecho de que los contextos geográficos y ambientales sean variados, postula la posibilidad de que se tratara de una práctica extendida desde el noroeste europeo hasta la zona mediterránea central. Con el tiempo las técinas evolucionaron y se perfeccionaron.

Hasta el momento, para saber el tipo de alimentación de aquella época, se han realizado análisis y estudios sobre el desgaste de las piezas dentales, pero las evidencias arqueológicas muestran mucho más. Los investigadores han realizado incluso experimentos para comprobar si las técnicas empleadas en aquella época, utilizando dos fragmentos de piedra arenisca de tamaño y forma similar a los restos que se han encontrado en las excavaciones, podrían moler los granos para obtener harina, algo que se pudo constatar.

Anteriormente se determinó que el uso de la harina databa de hace unos 10.000 años. Posteriormente, una excavación arqueológica en Israel mostraba la existencia de piedras o utensilios de molienda que databan de hace 20.000 años. Ahora las tres excavaciones remontan un poco más la posible antigüedad de la harina y el pan hasta los 30.000 años.

Quizás el año que viene descubramos que se data demás lejos todavía. Lo que es seguro es que a partir de hoy, cada vez que coja un poco de pan para comer, lo saborearé con la sorpresa de que hace 30.000 años nuestros antepasados hacían exactamente lo mismo. ¡Sorprendente!

Lunch&Dinner te ofrece, acompañando su amplia gama de platos y selección de tentempiés variados, toda una selección de panes, desde los recién horneados, hasta las flautas de pipas, con olivas, al queso y con semillas, pasando por nuestra regaña rústica más flamenca o las exquisitas tostas artesanas con pasas. ¡No te las pierdas!