Esta semana hacemos doblete con el tema de franquicias. Y es que como sabes, en Lunch&Dinner estamos de celebración por el lanzamiento de las nuestras en septiembre de este año 2012. No es que queramos convencerte para que te animes a montar una (¿lo has pensado?). Lo que nos pasa es mejor. No paran de interesarse. Es fantástico el recibimiento que los emprendedores nos dan. Por ello queremos dejar aquí algunas de las claves que hay que tener en cuenta a la hora de elegir, lanzar y gestionar una franquicia evitando errores. El secreto del éxito siempre pasa por una buena decisión.

Ser sagaz en la elección, prepara un buen lanzamiento y mantener una relación productiva con el franquiciador son  los pilares para alcanzar el éxito como franquiciado. Aunque el buen funcionamiento de un negocio dependerá de la dedicación y gestión diaria, existen algunas pautas orientativas para allanar la labor del nuevo empresario. Cierto es que no existe una clave milagrosa con la que lograr el éxito anhelado por todo aquel que se estrena en el mundo de la franquicia, pero los profesionales del sector prestan una serie de pautas que pueden facilitar el camino hacia ese deseado triunfo. Nadie puede asegurar el resultado de un negocio hasta que éste lleva un tiempo operativo, pero resulta fundamental iniciar y desarrollar la aventura empresarial con buen pié además de con astucia, tanto antes de decidirse por la formula de la franquicia como la más adecuada a las características personales de cada uno, como una vez lanzado el negocio, para detectar y evitar las desviaciones que éste pueda sufrir.

PRIMERA PARTE: ELEGIR Y DAR EL PASO

Infórmate:

Has de conocer todo lo relativo al sistema de franquicia antes de adentrarte en él; averigua qué ventajas te ofrece y qué inconvenientes presenta; cual es su situación actual, qué legislación se aplica a este sistema, cuales son los derechos y obligaciones que tendrás como franquiciado. Sólo disponiendo de información sabrás si realmente te interesa abrir una franquicia.

Autoevalúate:

Una vez que sabes cómo funciona el sistema, has de autoanalizarte y verificar si tu perfil  se adecua al que una franquicia requiere. Es fundamental evaluar las aptitudes personales, valorar la experiencia profesional, la capacidad financiera, el tiempo del que se dispone para dedicar al negocio, si el entorno es favorable…etc.

Estudia el mercado:

Ya estas decidido a convertirte en franquiciado. Es el momento de que veas qué sucede en el mercado; qué sectores son los más innovadores y cuales están más consolidados. Es primordial que averigües cual es la situación por la que pasan, su crecimiento en el mercado, el potencial de demanda… para ver cual se ajusta más a tus posibilidades y objetivos económicos, además de con cual te identificas más.

Busca la franquicia:

En todos los sectores operan bajo franquicia distintas enseñas. Identifica a los franquiciadores existentes; consigue documentación sobre las empresas que te resulten interesantes; y estudia los distintos modelos de negocio que presentan. Una buena vía para conocer las firmas son las ferias de franquicias y los medios de comunicación especializados. En este punto también puedes pedir consejo a consultores especializados en franquicias.

Investiga:

Una vez que has seleccionado la enseña de la que quieres pasar a formar parte, es fundamental que pidas al franquiciador todo tipo de información sobre la cadena: desde cuando opera, con cuantos establecimientos cuenta, cuántos son propios, y cuántos son franquiciados, si está presente en el extranjero, cuáles son sus ventajas competitivas, si algún franquiciado ha abandonado la cadena y por qué, si exige un perfil de franquiciado concreto, si tiene acuerdos con alguna entidad bancaria para facilitar la financiación… Cuantos más datos tengas, mejor podrás valorar si te interesa.

Valora:

Comprueba qué te ofrece el franquiciador y qué pagos deberás realizar. Estima si te presta toda la formación necesaria, si establece una zona de exclusividad lo suficientemente amplia, cual es su Know how y como te lo transmitirá, como y quien te suministrará los productos, los términos y condiciones bajo los que la relación podrá ser terminada o renovada. También has de valorar cual será la inversión total necesaria para entrar en la franquicia y qué incluye (canon de entrada, obras…) además de los pagos que deberás realizar al franquiciador una vez abierto el negocio (royalties, porcentajes en concepto de publicidad…)

Verifica:

Una vez dispongas de toda la información que el franquiciador te facilite, es fundamental que la contrastes con la opinión de los franquiciados de la red. Visítalos y pregúntales por su experiencia; si han obtenido las ayudas que el franquiciador les prometió en un principio, que relación mantienen con la central… en definitiva, cual es su valoración actual.

Asesórate:

Pide consejo a profesionales del sector para que sometan a estudio el contrato antes de firmarlo y asegúrate de que refleja todos los aspectos clave: cesión de la marca, transmisión del saber hacer, prestación de asistencia al franquiciado durante la vigencia del contrato, regulación de derechos y obligaciones de ambas partes.