La semana pasada pudimos ver las claves para elegir una franquicia. La base del éxito de un emprendedor que se decide por el autoempleo es, efectivamente, una acertada elección. Pero pararse en ese momento, relajarse o  avanzar sin decisión, hace de todo lo anterior lo que popularmente siempre hemos llamado «pan para hoy, hambre para mañana». Esta semana completamos el pequeño curso que empezamos la pasada semana, concluyendo así el pequeño homenaje al lanzamiento de franquicias que Lunch&Dinner realiza en septiembre de 2012.

Si te perdiste la primera parte, accede a nuestro blog y leela. Y si te estás pensando montar una franquicia, escríbenos con tus dudas y estaremos encantados de responderte. Mientras, ¡os dejamos con la segunda parte de las claves del éxito de la franquicia!

SEGUNDA PARTE: ARRANCA CON ÉXITO

Elabora un plan de negocio:

Para preparar un buen plan de negocio, que incluye todo lo relacionado con la actividad, es fundamental que preveas los costes e ingresos que te supondrá la actividad, calcular qué venta has de realizar para cubrir los costes. Estima las necesidades financieras que vas a tener y calcula los beneficios en un plan real, que plasme el promedio de compra, el ticket medio… Debe ser completo y estar bien elaborado para que veas cuáles son tus necesidades y puedas detectar posibles desviaciones en el buen funcionamiento del negocio.

Estudia la competencia:

Averigua que enseñas, de tu mismo sector, operan en el mercado; qué ventajas competitivas presentan, en qué se diferencian de tu negocio; qué productos o servicios ofrecen, a qué precio, en qué zonas se ubican, donde existe más competencia… Conocer qué hacen los demás te permitirá idear novedades y sugerencias que podrás hacer al franquiciador en beneficio  de tu negocio y de la cadena.

Selección la localización óptima

Uno de los principales factores de éxito de un negocio es la elección del mejor emplazamiento posible para la ubicación del local. Una mala elección puede provocar que un buen concepto de negocio no funcione. Has de tener en cuenta los siguientes factores:

Demográficos: número de habitantes de la zona y perfil socio-económico de estos.

Accesibilidad: Tránsito peatonal, tráfico de vehículos, transporte público próximo, facilidad de aparcamiento….

Competencia: Numero de establecimientos que desarrollen la misma actividad, centros comerciales cercanos…

Costes: acondicionamiento del local, impuestos, alquiler o hipoteca…

Has de tener en cuenta que el local más barato no es el idóneo si no tienes presentes todas sus ventajas e inconvenientes.

Busca vías de financiación:

Aprovecha los acuerdos que el franquiciador tenga con entidades bancarias que faciliten la inversión, así como las prestaciones financieras que la propia cadena te ofrezca. Infórmate de todas las ayudas y subvenciones que puedas obtener de organismos estatales y autonómicos; existen diversos tipos de ayudas para inicio de una nueva actividad, jóvenes emprendedores, etc.… en los medios especializados puedes encontrar información acerca de ellas. Ten presente que es importante disponer de un “colchón económico” porque suele pasar un tiempo para que la actividad de beneficios. Hasta que el negocio alcance el punto muerto, que podría ser mas tarde de lo que tú preveas, deberás disponer de recursos propios.

Prepara un plan de arranque:

Elabora, con la ayuda del franquiciador, el lanzamiento de tu negocio, teniendo en cuenta las características de la zona donde se ubique y el concepto que desarrollas. Reparte publicidad en los lugares en los que se encuentre tu público objetivo, prepara y divulga promociones de lanzamiento, celebra la inauguración, reparte invitaciones…

Ten una actitud productiva:

Busca soluciones a los problemas que surjan, plantea tus dudas al franquiciador proponiéndole salidas. No mantengas una actitud pasiva e implícate en todos los aspectos relacionados con la gestión del negocio.

Cuida la relación con el franquiciador:

Construye y mantén una buena relación con el franquiciador por la sinergia de experiencias y contacto entre ambas partes enriquecerá la totalidad del negocio. Aunque plantees dudas, problemas… y comentes aspectos que a tu parecer podrían mejorar, intenta no buscar enfados o discusiones. Dialoga y soluciona problemas.

Mantente en contacto con otros franquiciados:

Relaciónate con los demás franquiciados de la red y conserva una buena relación. Comparte experiencias con ellos y haced propuestas juntos al franquiciador. Mantente informado de las novedades quese produzcan en otras tiendas de la cadena, ya que lo que funciona en otras zonas también puede hacerlo en la tuya.

Interésate por la evolución:

Muestra al franquiciador que sientes interés por saber qué ocurre en el mercado y por la evolución de la cadena: lanzamiento de nuevos productos, mejoras en los sistemas de gestión, adelantarse a la competencia… Pídele que te haga participe de experiencias comunes a la red que estén teniendo éxito en otras zonas y que te mantenga informado sobre las nuevas tendencias del mercado, apertura de establecimientos, acuerdos con proveedores… Otro aspecto que no debes olvidar es la formación; cuanto más conocimiento tengas acerca del negocio, mejor podrás gestionarlo. Implícate en los cursos que te ofrezca la central y aprovéchalos.

Se participativo:

Haz todas las propuestas y sugerencias que se te ocurran al franquiciador. Implícate en la evolución de la cadena. Mantente al corriente de todas las novedades que surgen , de lo que ocurre en otras tiendas de la red, de las inauguraciones…

Participa en las reuniones entre franquiciados:

Promueve encuentros con otros franquiciados de la cadena. Estas reuniones son beneficiosas para todos, permiten descubrir novedades, proponer mejoras en los sistemas, plantear soluciones…