«¡Uff…, qué calor! Me apetece un helado…». ¡Pues acércate a un Lunch&Dinner! Ahora disponemos de tarrinas de 10 sabores diferentes de un helado de calidad excepcional, como todo lo que ofertamos en Lunch&Dinner. Vainilla crocanti, plátano y chocolate, algodón de azúcar, café irlandés, dulce de leche… sabores de siempre y sabores revolucionarios, aportando producto difícil de conseguir en otros sitios y que te sorprenderán. No te lo pienses, pruébalos, merecen la pena. Nos gusta el helado y esta es nuestra forma de demostrártelo, trayendo los mejores. Y como siempre, dándote información sobre la actualidad de la restauración y su mundo. Por eso hoy te damos ese extra de información con la que dejarás a la gente boquiabierta hablando de los helados. Y es que tienen una historia muy curiosa… 

UN POQUITO DE HISTORIA

Se cuenta que Alejandro Magno mandaba traer nieve de las montañas para refrescar los vinos y también algunos alimentos; el Emperador Romano Nerón enfriaba sus jugos de fruta y sus vinos con hielo o nieve traídos de las montañas por sus esclavos. Es muy difícil establecer cuál es el origen del helado, ya que el concepto del producto ha sufrido sucesivas modificaciones en la medida del avance tecnológico, de la generalización de su consumo y de las exigencias de los consumidores.

Pero a pesar de ello podemos fijar un primer hito en la historia de las bebidas heladas o enfriadas con nieve o hielo en las cortes babilonias, antes de la era cristiana. Durante la Edad Media, en las cortes árabes, se preparaban productos azucarados con frutas o en zumo de estas, enfriadas con nieve, y se conocían con el nombre de “charat”. Marco Polo, al regresar de sus viajes al Oriente, trajo varias recetas de postres helados usados en China durante cientos de años, elaborados a base de frutas, miel y nieve, los cuales se implantaron con cierta popularidad en las cortes italianas, conociéndose con el nombre de “sorbete”, silogismo del turco “chorbet”.

Al casarse Catalina de Medicis con Enrique II de Francia, su cocinero llevó estas primitivas recetas de helados a la corte francesa, guardándose las mismas con mucho secreto. En Francia, se añadió huevo a las recetas, posteriormente, una nieta de Catalina se casó con un príncipe ingles, llevado así el helado a Inglaterra, atribuyendo a su cocinero también el empleo de la leche. En el año 1660, el siciliano Francisco  Procope abrió un establecimiento en Paris, donde alcanzó gran fama con sus helados. El rey Luis XIV lo llevó a su presencia para felicitarlo por su producto. Se puede considerar a este establecimiento como la primera heladería existente. 

En el siglo XVII, el chef francés de Carlos I de Inglaterra, preparó una “nieve helada” que sirvió como postre a continuación de uno de los tan afamados banquetes del monarca. A partir de esa noche el rey solo permitió que se sirviera tal delicia en comidas reales y le prohibió al cocinero divulgar la receta. Para su descontento, el chef no guardó el secreto y la receta del helado se esparció por todo el reino.

BENEFICIOS DEL HELADO

El helado es un alimento completo, importante en toda dieta variada y equilibrada. Entre los beneficios mas destacables, nos quedamos con los siguientes:

.Los helados con leche y de yogurt, cubren hasta un 15% de los requerimientos diarios de calcio..

.Fortalecen nuestros huesos y regulan la presión arterial a través de su aporte de calcio.

.Los helados artesanales tienen bajo contenido de grasa, un 6%, además  son mucho mas cremosos.

.Contienen proteínas y vitaminas.

.Huye de leyendas urbanas, su consumo no daña la garganta ni el estomago. Se puede ingerir sin problemas en invierno