En Lunch&Dinner usamos siempre alimentos de la máxima calidad. Por eso nos interesa mucho cualquier debate sobre los distintos tipos de materias primas y, sobre todo, que nuestros clientes estén bien informados. Hoy nos hacemos eco de un estudio de vanguardia en nuestro mundo: hablaremos sobre la leyenda urbana de que los alimentos no orgánicos son menos saludables.

Y es que un análisis de 240 estudios sólo ha detectado en ellos un nivel menor de pesticidas. Las autoras del mismo afirman que hay otras causas para comer ecológico pero la sanitaria no es una, algo que da tranquilidad a quienes de vez en cuándo los consumen y creemos que es importante difundirlo.

Hay muchas causas para comprar alimentos orgánicos (o ecológicos en la terminología más frecuente en España), pero sus propiedades saludables  no son una de ellas. Esta es la principal conclusión de un metaanálisis (estudio de estudios) que ha hecho un equipo de la Universidad de Standford (EEUU) en el que han revisado dos centenares de trabajos publicados. Si  acaso los autores afirman que los productos cultivados o criados de una manera más natural tienen una menor concentración de pesticidas, aunque los otros también están por debajo de los límites saludables. También se detectó una cantidad menor de carne con bacterias resistentes a al menos tres antibióticos en el cerdo y el pollo orgánicos que en las otras carnes.

De los trabajos, 17 se hicieron en humanos y 223 fueron análisis de alimentos. Ni en vitaminas u otros nutrientes había grandes diferencias.  Un aspecto en el que los productos orgánicos sacan ventaja es su componente en fósforo; pero dado que muy poca población tiene déficit de este elemento, no es una ventaja real dicen los investigadores.

La autora principal del estudio, Dena Bravata, dice que, sin embargo hay otros motivos para consumir productos ecológicos, desde el sabor hasta que son menos agresivos con el medio ambiente. Pero que, en cualquier caso, la salud no es el argumento. Ni el precio, considerablemente más elevado en España, algo peculiar si se compara con otros países de primer nivel donde son conscientes de este estudio y no repercuten en precio un valor mental que es falso.

El secretario de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, Miguel Angel Rubio, afirma que el metaestudio “avala” lo que ya se sabía. “Desde el punto de vista nutricional, no hay ninguna diferencia entre una naranja ecológica y una tradicional. O no es mayor que entre una piña del Hierro y otra de Filipinas, o un meón de Villaconejos y ogro de un sito mas de secano” explica.”Frutas y verduras son básicamente hidratos de carbono. Puede cambiar la cantidad de agua pero eso no altera su valor nutricional. Pasa lo mismo con un pescado salvaje o uno de piscifactoría. Se podía pensar que el primero es más sano, pero a lo mejor tiene mercurio porque el otro está más controlado.”

Rubio admite que puede haber otras diferencias, como el sabor, o que la cantidad de azucares puede cambiar, “si uno se recoge antes que otro”, pero no cree que haya razones para suponer que un tipo de cultivo mejore el producto desde el punto de vista saludable.

Lunch and Dinner apuesta por lo sano, lo natural, y lo controlado.

Nuestros productos disponen de una trazabilidad 100% asegurada y el conocimiento de todos y cada uno de sus ingredientes. Natural, porque cocinamos a la antigua, sin conservantes, ni aditivos, ni potenciadores de aroma o sabor. Sano-sanísimo, nuestras materias primas son siempre de primera calidad, adquiridas en su momento optimo de maduración, y revisadas una a una por nuestro equipo de expertos en nutrición.