El famoso IMC (Índice de Masa Corporal). Cómo nos trae de cabeza a más de uno y una ¿verdad? Que si yo mido tanto y es un kilo por centímetro a partir del metro, que si la complexión delgada o gruesa cambia la fórmula, que claro todo depende del metabolismo… Al final, ni índice ni dieta o control de proteínas e hidratos de carbono, se nos va de las manos y pasamos todo el año luchando sin saber bien lo que estamos haciendo. Desde Lunch&Dinner vamos a tratar de dar un poquito de luz sobre el tema para que cualquier persona interesada pueda beneficiarse del manejo de éste índice correctamente.

Del IMC casi todas las personas tienen idea, o al menos les suena la existencia de un sencillo modelo matemático que informa a cada uno de si su peso es más o menos adecuado a sus circunstancias. De ello se han encargado fundamentalmente los medios de comunicación al mencionarlo, en muchas ocasiones bastante a la ligera. Pero, ¿Cuál es su origen, cómo se interpreta, cuáles son sus ventajas… y sus inconvenientes? Descubrámoslo…

¿Cuál es el origen del Índice de Masa Corporal?

En realidad el nombre en cuestión de IMC se usa desde hace relativamente poco tiempo, tanto como desde 1972 cuando el archiconocido Ancel Keys… (qué, que no conocen al padre de la “dietamediterránea”?)  asignó el nombre  literal de Body Mass Index (Indice de Masa Corporal) a un patrón matemático que ya se conocía desde hacia mucho tiempo como fórmula de Quetelet.

¿Quién era Quetelet y por qué este índice?

Adolphe Quetelet nació en 1796 en Gante y fue un matemático de pro. A pesar de que su nombre no nos diga demasiado, trabajó codo con codo con otras personalidades de la ciencia matemática como Laplace, Fourier y Poisson. Parar que se hagan una idea de su relevancia histórica, no es infrecuente encontrar su nombre asociado al “título” de patriarca de la estadística.

El caso es que en 1835 Quetelet publicó una obra en dos volúmenes titulada Sur l´homme et le développement de ses facultés. Essai dúne phisique sociale” Una obra controvertida en su tiempo porque daba a entender un cierto determinismo “social” en base a las características antropométricas de cada sujeto. Pues bien, en esa obra Quetelet describe que:

“Durante el primer año de vida el aumento del peso es mucho mayor que el de la estatura. Después del primer año de vida y hasta el fin del desarrollo, el peso aumento con el cuadrado de la estatura.”

Pero sin embargo, lejos estaba Quetelet de saber hasta donde iba a llegar su formulita. Pese a la creencia actual general, Quetelet no estableció entonces el índice de Peso/talla al cuadrado como un índice de obesidad, sus fines eran otros. Es decir, las investigaciones sobre las implicaciones del contenioa de grasa corporal y su determinación experimental a partir de la formula de Quetelet, son muy posteriores a su época; tanto como de principios de la segunda mitad del siglo XX. No fue hasta 1985 cuando, en un trabajo infinitamente citado en la literatura científica, se asentaba la buena correlación entre el IMC y la adiposidad, dando muestra de en qué situación ponderal está cada sujeto.

IMC= KG/M2 – ¿Cuáles son sus ventajas?

Sin lugar a dudas, la principal ventaja es su sencillez para obtener las variables peso y talla, para aproximar la situación ponderal del individuo sin demasiadas complicaciones matemáticas. A dia de hoy, los criterios de la OMS y de la mayoría de sociedades y autoridades sanitarias consideran que se tiene…

– Bajo peso cuando el IMC es menor de 18.5

– Peso normal cuando el IMC está comprendido entre 18.5 y 24.9

– Sobrepeso cuando el IMC está comprendido entre 25 y 29.9

– Obesidad cuando el IMC es superior a 30

¿Cuales son sus desventajas?

El IMC no tiene desventajas si se utiliza y se interpreta bien. Pero solo se puede aplicar a las poblaciones entre 20 y 65 años. Por debajo y por encima de estas edades podría “acertar” pero no es tan fiable como en el marco antedicho.

En Lunch&Dinner siempre cuidamos de la salud de nuestros clientes ofertando una amplia gama de productos, gracias a la cuál puedes configurar una dieta según tus necesidades concretas y, si quieres, usando el famoso Índice de Masa Corporal.