La noche más terrorífica del año ha llegado al fin… ¡y los disfraces con ella! Hace ya tiempo que en España se celebra Halloween como si fuésemos norteamericanos, olvidándonos de que aquí realmente es el llamado día «de todos los santos» (con una significación muy diferente). Y es que la calle tiene la idea general de que es una fiesta típicamente estadounidense, ¿pero realmente es así? El famoso «truco o trato», las fiestas de disfraces, las hogueras, la visita de casas encantadas, las bromas, la lectura de historias de miedo o las películas de terror… ¿de dónde vienen? Te va a sorprender saber que Halloween (contracción de All Hallows’ Eve, «Víspera de todos los santos») es una tradición existente antes incluso que el Imperio Romano. ¡Te lo contamos!

Halloween tiene su origen en una festividad céltica conocida como Samhain, que deriva del irlandés antiguo y significa «fin del verano». Los antiguos britanos tenían una festividad similar conocida como Calan Gaeaf. En el Samhain se celebraba el final de la temporada de cosechas, y era considerada como el «año nuevo celta», que comenzaba con la estación oscura.

Los antiguos celtas creían que la línea que une a este mundo con el «otro mundo» se estrechaba con la llegada del Samhain, permitiendo a los espíritus (tanto benévolos como malévolos) pasar a través. Los ancestros familiares eran invitados y homenajeados mientras que los espíritus dañinos eran alejados. Se cree que el uso de trajes y máscaras se debve a la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos. Su propósito era adoptar la apariencia de un espíritu maligno para evitar ser dañado. En Escocia los espíritus fueron suplantados por hombres jóvenes vestidos de blanco con máscaras o la cara pintada de negro.

El Samhain también era un momento para hacer balance de los suministros de alimentos y el ganado para prepararse para el invierno. Las hogueras también desempeñaron un papel importante en las festividades. Todos los otros fuegos se apagaban y en cada hogar se encendía una hoguera en la chimenea. Los huesos de los animales sacrificados se lanzaban al fuego. Otra práctica común era la adivinación, que a menudo implicaba el consumo de alimentos y bebidas, e incluso en Asturias se celebraban banquetes en las tumbas de los antepasados.

EXPANSIÓN A NORTEAMÉRICA

En 1840 Halloween llega oficialmente a EE.UU. y Canadá, con un fuerte arraigo. Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición durante la Gran hambruna irlandesa. Fueron ellos quienes difundieron la constumbre de tallar los «jack-o’-lantern (calabaza gigante hueca con una vela dentro), inspirada en la leyenda de «Jack el tacaño».

Sin embargo, la fiesta no comenzó a celebrarse masivamente hasta 1921. Ese año se celebró el primer desfile de Halloween en Minnesota y luego le siguieron otros estados. La internacionalización se produjo a finales de los años 70 y principios de los 80 gracias al cine y a las series de televisión. En 1978, se estrenaba en EE.UU. y en el mundo entero «La noche de Halloween», de John Carpenter; una película ambientada en la víspera de todos los santos que supuso una referencia para el cine de terror de serie B, con innumerables secuelas e imitaciones.

ACTUALIDAD

Hoy en día, es una de las fechas más importantes del calendario festivo estadounidense y canadiense. Algunos países latinoamericanos, conociendo aún esta festividad,  tienen sus propias tradiciones y celebraciones ese mismo día, aunque coinciden en cuanto a su significado: la unión o extrema cercanía del mundo de los vivos y el reino de los muertos. En Europa son muchas las ciudades en las que los jóvenes han decidido importar el modo con el que Estados Unidos concibe Halloween, celebrándolo con fiestas y disfraces. Aunque en algunos lugares, como Inglaterra, la fiesta original ha arraigado de nuevo.

El hecho de que esta fiesta haya llegado hasta nuestros días es, en cierta medida, gracias al enorme despliegue comercial y la publicidad engendrada en el cine estadounidense. La imagen de niños norteamericanos correteando por las oscuras calles disfrazados de duendes, fantasmas y demonios, pidiendo dulces y golosinas a los habitantes de un oscuro y tranquilo barrio, ha quedado grabada en la mente de muchas personas.

LA COMIDA

En la versión antigua de la celebración de Halloween, no se comía carne, por ello los platos asociados a esta fecha suelen ser dulces o ricos en carbohidratos. Algunos de los de mayor arraigo, según el libro La tierra de leche y miel: La historia de la comida irlandesa tradicional (B. Mahon) eran el colcannon, un plato irlandés de orígenes muy humildes elaborado con repollo, puré de papas, mantequilla, sal y pimienta; similar a éste, preparaban champ pero en vez de repollo, con leche y cebollas picadas (la costumbre era hacerlo con las primeras papas cosechadas). Otro favorito eran las panquecas boxty, hechas con papas ralladas crudas, tamizadas y mezcladas con polvo de hornear, sal, leche y huevos, con un toque de azúcar espolvoreado al final.

La lista de maneras de aprovechar las papas por los irlandeses es extensa puesto que tras su llegada desde Sudamérica, vieron en ellas un cultivo económico que crecía fácilmente y permitía alimentar a las familias más pobres del país (por lo cual una histórica escasez de papas motivó una de las mayores emigraciones de irlandeses a América).

Una forma dulce de usarlas es en el fadgeuna torta hecha con masa de papas hervidas, harina y mantequilla. Se horneaba una tapa y una base, y en el centro se colocaban capas de manzanas rebanadas con un poco de azúcar y mantequilla. Un anillo dentro del postre le pronosticaba un matrimonio durante el año a la persona que lo hallara. Otro alimento que venía con sorpresas era el barm brackun pan con pasas y levaduraque –a modo de broma de adivinación– se horneaba con un guisante, un palo, un trozo de tela, una moneda y un anillo, y cada objeto tenía distinto significado para quien le tocara.

Además de lo anterior, las manzanas acarameladas y horneadas, las nueces y los frutos secos, formaban parte de la lista de bocadillos anteriores a los industrializados. Una tradición suponía que si una muchacha comía una manzana a la medianoche mirándose al espejo mientras se peinaba, descubriría a su futuro esposo. Buena parte de los juegos deadivinación con los alimentos tenían alguna relación con el futuro matrimonio; en el caso de las nueces, se podían tostar dos –cada una por un pretendiente- en una rejilla al fuego. La que se cocinara uniformemente representaba a un hombre fiel, y la que explotara en el calor, a alguien de poco fiar.

Aunque el vegetal más asociado a Halloween es la calabaza, rara vez se come, excepto en forma de tarta. Su uso es mayormente decorativo y se hizo popular cuando losinmigrantes irlandeses en Estados Unidos lo usaron para colocar una vela dentro y dejarlo en las ventanas para los fallecidos. Pronto, sus descendientes formaron parte de la clase media e hicieron la celebración algo más ordenada y moderna, por lo que hoy en día el foco central es el hecho de festejar, dejando de lado los significados originales de la tradición celta.

¡FELIZ HALLOWEEN CON Lunch&Dinner!

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