Terminado el mes de enero es hora de plantearnos si tan siquiera hemos empezado a luchar por esos objetivos que nos propusimos conseguir a finales del año… No te preocupes, el 90% de la gente a éstas alturas están igual, sin haber llegado a las metas más básicas.
No te desmotives. Te cuento un secreto… en realidad, para las cosas importantes, el año empieza en febrero El día de Año Nuevo tenemos resaca de la Nochevieja y después nos agobiamos con los compromisos pendientes para Reyes Magos.. Después el Roscón toca la desagradable tarea de hacerse a la idea de que la Navidad terminó y… ¡qué pereza da recoger todo! Además, toca rescatar libros, mochilas y uniformes, que los niños regresan al cole y se impone la vuelta a la rutina, y, por si fuera poco, están todos esos pequeños «fallos»que han tenido sus Majestades y que hay que solventar antes que termine el período de cambios.  Para colmo, queremos buscar un huequillo para aprovechar las rebajas… Por no hablar de la vuelta al trabajo.
Total, que llega finales de enero sin que nos demos cuenta y sin que hayamos vuelto a pensar en aquellos propósitos que teníamos para el año del cual ya casi hemos consumido una doceava parte.
¿No te ocurre casi lo mismo? Aún estamos a tiempo de sentarnos un ratito, escribirlos y dejarnos ayudar por expertos como el profesor Wiseman de la Universidad de Hertfordshire que, ante el hecho de que sólo 1 de cada 10 personas cumplen sus propósitos de Año Nuevo, hizo un estudio en el que observó cómo 5000 voluntarios intentaban conseguirlo.
10 claves para establecer objetivos con unas mayores garantías de éxito.

1.- Elige sólo un propósito

Las oportunidades de éxito serán mucho mayores si focalizamos toda nuestra energía en un sólo propósito cada vez y en cambiar todo aquellos que nos impide alcanzarlo. Lo cual, por supuesto, no quiere decir que, una vez conseguido, no podamos pasar al siguiente sin esperar a un año nuevo. Este propósito debe ser lo más concreto posible, ya que, por ejemplo, algo tan inespecífico como «llevar una vida más sana» implica demasiados cambios para afrontar de una sola vez y la dispersión lo más probable es que nos lleve al fracaso.

2.- Planifica

No esperes al último día para decidir cuál va a ser tu objetivo; es decir, si el 1 de febrero quieres comenzar tu reto, no lo decidas el 31 de enero, son necesarios según este experto un par de días al menos para concretar lo que queremos conseguir, darle forma y elaborar un plan para llegar a ello.
 

3.- No mires atrás

Evita repasar errores pasados. El rememorar en el momento de acometer un reto la forma en que fracasamos la vez anterior que lo intentamos sólo nos causará desánimo y frustración aunque, yo añadiría  a las reflexiones del experto que siempre es bueno tener en mente en qué fallamos en esa ocasión para no tropezar de nuevo en la misma piedra.
 

4.- No limites tus expectativas

No te limites a los retos que todo el mundo se propone, léase, bajar unos kilos, aprender inglés o apuntarse al gimnasio. Deja volar tu imaginación y, sobre todo, conecta con lo que realmente quieres conseguir, aquello que te haría más feliz.

5.- Trocea tu reto

 
Divide tu reto en una serie de pasos o escalones de forma que puedas concentrarte en ir consiguiendo cada día pequeñas metas que te vayan acercando a la gran meta final. Esto mantiene según el profesor la motivación por la sensación de progreso.
 

6.- Déjate ayudar

Háblale a tu familia y amigos de tu propósito, nos aconseja el director de este estudio, para evitar el abandono y contar con ayuda.
 

7.- Piensa en la recompensa final

Recuérdate regularmente los beneficios que lleva aparejada la consecución de tus objetivos escribiendo, por ejemplo, una lista de los aspectos en que mejorará tu vida cuando lo hayas logrado. Repásala a menudo, sobre todo en esos momentos en que sientas que flaquean tus fuerzas.

8.- Prémiate

Date algún premio cada vez que superes uno de los pequeños «subretos» en que has dividido tu objetivo; una sesión de peluquería, un masaje o regalarte ese capricho que tanto te gusta pueden ser alicientes que te ayuden a seguir motivado.
 

9.- Deja constancia

Concreta los resultados de tus esfuerzos por escrito llevando un diario, haciendo tablas o sencillos gráficos  si los resultados son cuantificables,  con un tablero en el que cuelgues fotos si el progreso se nota en tu aspecto físico, etc. Es importante que nunca olvides que estás avanzando, que, más deprisa o más despacio, lo estás consiguiendo.
 

10.- Asume los pasos atrás

Ten en cuenta que lo más probable es que algún día aflojes y vuelvas a caer en los malos hábitos que intentas evitar, pero tómalo como un fallo pasajero que, aunque pueda suponer un pequeño retraso en la consecución del objetivo, no te hará abandonar.
Hasta la próxima, siempre, con Lunch&Dinner.