Hoy vamos a tratar un tema que pocas veces se relaciona con la alimentación, pero que en realidad tiene una gran conexión. ¿Puede la alimentación influir positiva o negativamente en la salud mental de una persona? La respuesta, apoyada en la opinión de expertos médicos, nutricionistas y psicólogos, es que sí.

Está científicamente probado que dietas altas en alimentos procesados y refinados, grasas saturadas y altas en azúcar simple,  dan lugar a problemas físicos como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo II u obesidad, pero también afectan a nuestro cerebro y producen un aumento de enfermedades mentales y problemas de comportamiento: ansiedad, depresión, TDAH (Trastornos por déficit de atención con hiperactividad).

Si en efecto estas deficiencias se relacionan con la dieta, tenemos una buena noticia, podemos actuar con medidas preventivas, como un cambio de alimentación y un estilo de vida saludable, consiguiendo así que algunos de sus síntomas se mitiguen. No decimos que la alimentación sea capaz de curar un aspecto mental, pero sí que la estrecha relación entre cuerpo y mente afecta y mucho.

Muy relacionado con este tema, se leía esta semana un articulo en XLSemanal, donde Eduardo Punset contestaba a nuestra pregunta principal, ¿Puede una alimentación equilibrada mejorar la salud mental?

 mente y salud Lunch&Dinner 

Sí, está ampliamente demostrado, el cerebro no es inmune a una mala alimentación. Una buena alimentación equilibrada y variada mejora nuestra salud mental, además todos los españoles tenemos la suerte de que la mejor alimentación es, nuestra variada y tan elogiada Dieta Mediterránea.

Seguir una Dieta Mediterránea basada en el consumo de legumbres, aceite de oliva, pescado, nueces y variedad de frutas y verduras, consigue además reducir en un 30% los infartos de miocardio, ictus y muertes debidas a accidentes cardiovasculares.

Punset, nos habla de que la dieta es muy importante, los alimentos son la primera “píldora” por donde todo empieza. Los alimentos que ingerimos tienen un efecto en la sangre, en nuestros órganos y nuestra piel. Después vienen lógicamente la percepción que tienen los sentidos y los nervios de lo que se esta comiendo. Y en función de esas percepciones se activan los mecanismos de decisión.

Esto lleva a pensar que son los movimientos y no tanto los pensamientos los que cuentan, por ello es tan importante la salud física. Antes se pensaba, que la salud mental no tenia nada que ver con la salud física, hoy hemos aprendido que debemos cuidar la salud física, requisito indispensable para la salud mental.

La salud física depende de cosas tan asequibles como una buena dieta, por eso Punset nos dice que busquemos la solución para una salud mental plena en la medicina de la salud y no en la de las enfermedades.

Nuestra recomendación según diversos estudios médicos:

Lachsfilet

Los ácidos grasos poliinsaturados omega 3, son necesarios para una función neuronal. Dietas altas en este tipo de ácidos grasos, se asocian con una menor incidencia de demencia. Mi recomendación, que aumentes el consumo de pescado azul y frutos secos como nueces.

Aumenta el consumo de antioxidantes presentes en frutas y verduras como brócoli, pimientos, zanahorias, aguacates, arándanos. Estos son los alimentos que le dan color a tu dieta, se creativa y logra el mejor colorido.

Consume alimentos ricos en Selenio. El selenio es un importante modulador del ánimo. Las nueces, anacardos y pistachos serán tus aliados.

Aumentar el consumo de vitaminas de complejo B como ácido fólico y vitamina B12. Levadura de cerveza, hígado de ternera, espinacas, lechuga, endibias, cereales integrales, frutos secos y carne, queso y huevos.

Los huevos contienen además colina que ayuda a mejorar nuestra memoria y también antioxidantes como luteína y zeaxantina que evitan el envejecimiento de este.

fruas frescas Lunch&Dinner

No descuides tus niveles de hierro, que podrás encontrar en la carne roja, hojas de vegetales verdes, huevos.

El zinc ayuda a mejorar la memoria y lo puedes encontrar en: cereales enteros, legumbres, carne, leche. Los lácteos son ricos en calcio y tirosina y potencian la función nerviosa.

El Magnesio protege y mejora la plasticidad del cerebro (hojas verdes, nueces, cereales integrales, plátanos, pipas de girasol, chocolate, aguacate).

Como puedes observar todos ellos son componentes de la Dieta Mediterránea.

Además hemos de preocuparnos por:

  • Mantener un peso deseable.
  • Disminuir el consumo de alimentos altamente procesados y refinados.
  • Estar bien hidratada.
  • Moderar el consumo de alcohol.
  • Hacer ejercicio de forma regular.
  • Hacer pasatiempos, sudokus estimulando así nuestras capacidades intelectuales.
  • Sonreírle a la vida.

Hasta la semana que viene, siempre, con Lunch&Dinner.