Muchos de vosotros seguramente habréis notado que, con la llegada de la primavera, estos días estáis durmiendo peor y en general el cansancio es más agudo sin saber bien por qué. La clave está en que en ésta época del año hay cambios en el cuerpo que provocan astenia primaveral. Hoy queremos hablar del tema y daos unos consejos para ponernos a tono lo antes posible.
 

La palabra Astenia tiene su origen en el griego y en castellano significa algo como «estar sin fuerza». Lo que sentimos es debilidad general, algo de fatiga y suele venir con cambios en el sueño y el apetito, sensación de tristeza o incluso dolor de cabeza.


Cuando llega la primavera nuestro cuerpo está acostumbrado al frío y a cierta vida más introvertida e íntima pero al llegar la luz, la sensación de calor y el buen tiempo nuestro cuerpo sufre una expansión y nuestros órganos vitales aprovechan esa expansión para depurarse y coger energía. Lo que ocurre es que si nuestros órganos no están bien nutridos no es posible esa expansión y entonces pueden llegar a colapsarse. Es por ello que puede venirnos la astenia primaveral y la sensación de estar al borde de un un agotamiento físico y mental extremo.


Por eso es importante a través de la alimentación empezar a preparar a nuestro sistema digestivo y al resto cuerpo para este cambio. Lo ideal es empezar a cambiar la alimentación a finales de febrero o principios de marzo, porque si esperas a que llegue el calor a lo mejor ya es demasiado tarde. Es cierto que estamos en abril, pero mejor ahora que nunca.

Pero no sólo es importante cambiar la dieta, si no el tipo de cocción de los alimentos. Las cocciones en inviernos suelen ser más largas y lentas para que el alimento tenga mucha fuerza y caliente tu organismo desde dentro. A medida que se acerca el buen tiempo, las cocciones suelen ser más rápidas y cortas para que el alimento refresque y sea de fácil absorción. Uno de los principales órganos que va a tener que trabajar más en esta época es el hígado así que si vienes de un invierno en el que has consumido muchas toxinas puedes tener un hígado excesivamente sobrecargado y con muchas ganas de liberar todas esas sustancias, pero si no le ayudas con la alimentación es muy probable que no pueda por sí solo.


Para hacer una depuración más profunda los alimentos que se aconsejan son alimentos como la Umeboshi, una ciruela japonesa de múltiples beneficios
y que además es un antialérgico ideal para esta época. Deberemos consumir además, carbohidratos complejos o sea, cereales integrales  que te van a aportar una energía lenta y profunda para que tu día sea más estable y no tengas sensación de hipoglucemia y vayas a por el primer carbohidrato que te encuentres y también azukis, una legumbre genial por su propiedad depurativa así como encurtidos caseros o chucrut. Es un buen momento para dejar el café de lado si todavía no lo has hecho y beber mucho té. Te propongo hacerte  infusiones de té de umeboshi shoyu y bancha que no contiene demasiada  teína pero sí mucho aminoácido L-teanine, ideal para mejorar capacidades cerebrales.


Un apunto importante, recuerda que si sufres de alergias y consumes medicamentos como analgésico  y antiestamínico estarás colapsando aún más tu hígado y por lo tanto te costará más adaptarte a la nueva estación.


Lo importante es entender que venimos de un invierno en el que a lo mejor hemos comido demasiado grasas saturadas y productos que han intoxicado nuestro hígado y nuestro sistema inmunológico está débil así que lo importante es reforzar. Duerme las horas que necesites, descansa al máximo y cocina con la olla un poco destapada y en cocciones tipo wok, salteados y empezando a introducir los crudos de poco a poco y hacer macerados con vinagre  durante una hora mínimo previos a consumirlos.

Esperamos que sigas nuestros consejos y te sirvan para decir adiós a la astenia primaveral. Hasta la siguiente, siempre, con Lunch&Dinner.