Aprieta el calor, y esta semana ya hemos tenido temperaturas de pleno verano por encima de los 30 grados en casi toda la península. Es buen momento para recordar la importancia de beber agua en cantidad adecuada. Esto dependerá de la dieta que siga cada uno y de la deshidratación que pueda tener en ese momento.  Compartimos unas recomendaciones de consumo que nos ayudarán a regularnos de forma saludable.

bebe aguaMucha gente se pregunta qué cantidad de agua debo beber al día. Unos dicen que lo óptimo son dos litros de agua para mantener limpio el organismo. Otros aseguran que beber tanto fuerza los riñones inadecuadamente y puede causarnos problemas de salud. En realidad, como decíamos antes, la cantidad de líquido que debemos beber siempre depende de la dieta y de la hidratación propia de cada persona, y por tanto varia. Dietas ricas en proteína animal y sal, o en azúcares simples como fruta, café, pasteles, refrescos… reclaman más agua, para favorecer la disolución de la gran cantidad de toxinas en el organismo y facilitar su eliminación. En este caso efectivamente el riñón necesita alrededor de dos litros de agua al día.

Si la dieta está compuesta por cereales integrales, legumbres, frutas, verduras frescas, pescado y frutos secos, el agua necesaria se reduce incluso a la mitad. Estos alimentos, exceptuando el pescado, no tienen casi toxinas que el cuerpo deba tratar y eliminar.

¿Cuál es el mejor momento del día para beber agua? 

El desayuno es un momento importante para tomar líquido y si es agua mucho mejor. El cuerpo durante la noche tiende a deshidratarse y, por ello, tiene que compensar la pérdida nocturna para comenzar el día con un nivel adecuado de agua en el organismo.

En el almuerzo y la cena tenemos un termómetro natural que nos ayudará: la fluidez salival. Si durante la mañana o la tarde hemos estado con una alta actividad, hablando mucho o haciendo elevado ejercicio físico, con la lógica pérdida de líquidos, tendremos que beber más agua en la comida o la cena. El organismo asimilará sin mayor problema el líquido que ingiera. Pero cuando el desgaste no ha sido grande, un exceso de agua puede diluir los jugos gástricos y hacer que la digestión sea más lenta. Nuestra fluidez en la saliva nos va a dar una pista notable sobre la falta o no de agua en el organismo.

agua y veranoCuando el cuerpo necesita mucha agua, lo ideal es tomarla entre las comidas. No quiere decir que durante la comida o cena el agua esté prohibida, en absoluto. Es aconsejable tomar agua durante la comida y también durante la cena, bien sea en forma de sopa, de tisana digestiva o de agua mineral. Pero la mayor parte, debe ser ingerida entre las comidas y no durante las mismas.  Dependiendo de la zona geográfica en donde vivas, en ocasiones beber aguda del grifo no es recomendable porque es excesivamente rica en calcio inorgánico, cloro y otros elementos químicos que tienden a obturar las arterias y vasos sanguíneos. 

Nuestro último consejo es tratar de no beber agua demasiado fría en las comidas. Ya que aumenta mucho el tiempo de la digestión, forzando a nuestros órganos a trabajar demasiado. Si su consumo es constante mientras comemos, se generan deficiencias en el aparato digestivo y ,por lo tanto, exceso de calor en el estómago.

Por el contrario, tomarse una tisana digestiva, un café o un té nos puede ayudar a finalizar la comida favoreciendo una correcta digestión.

Ya sabes, ahora que llega el calor debemos estar más atentos a nuestro consumo de agua. Hasta la próxima, siempre, con Lunch&Dinner.