Todos hemos crecido escuchando ciertas afirmaciones sobre alimentos que, en la mayoría de los casos, sólo encierran parte de verdad pero tienen más argumentario por razones sociales de la época que por un motivo médico o nutricional real. Hoy queremos desmontar algunos bastante comunes y extendidos.

Todos recordamos cuando, siendo aún adolescentes, nos manteníamos alejados del chocolate porque se suponía que causaba acné y era lo último que queríamos en esos años jóvenes eran los granos en al cara. Años más tarde, nos sentimos aliviados cuando diferentes estudios demostraron que no había conexión alguna entre el chocolate y las afecciones de la piel y en algunos casos, de hecho, podía ser incluso bueno para nuestra salud.

¿Por qué mueren en el camino algunos mitos y otros se mantienen? Seguramente porque los mitos y la desinformación son más seductores y atrevidos que la propia verdad.

Éstos son algunos de los mitos y mentiras más extendidos durante años y que no son como los pintan:

Los huevos son malos para el corazón

El mito

El colesterol contenido en la yema de los huevos, 221 mg en el caso de un huevo grande, contribuye de forma directa en la obstrucción de las arterias y es malo para el corazón

La realidad

Los estudios epidemiológicos muestran que la mayoría de las personas sanas pueden comer un huevo al día sin ningún tipo de repercusión para su salud. Para la mayoría de nosotros, si no existe una enfermedad subyacente, el colesterol contenido en el huevo o cualquier otro alimento es indiferente en el aumento del colesterol sanguíneo, nuestro cuerpo compensa el colesterol alimentario con una menor producción de colesterol endógeno. La realidad es que los principales causantes de enfermedad cardíaca son las grasas saturadas y las grasas trans.

Los carbohidratos te hacen engordar

El mito

Consumir una dieta rica en alimentos con un contenido elevado de carbohidratos engorda más que una dieta baja en hidratos de carbono.

La realidad

Contrariamente a las dietas bajas en carbohidratos comandadas por la dieta del Dr. Atkins publicada por primera vez en 1972 no hay ninguna evidencia científica que soporte la idea de que una dieta en rica en carbohidratos engorde más que otro tipo de dieta.

No existen dudas de que una dieta rica en alimentos refinados, ricos en azúcares simples, como el pan blanco, las pastas y otros derivados de los cereales aumentan el riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con el corazón y la diabetes. Pero no debemos olvidar que consumir cereales integrales, legumbres, frutas y verduras es necesario para aportar a nuestra dieta el combustible que necesita, además de una gran variedad de nutrientes esenciales y fibra.

La radiación de los microondas crea compuestos peligrosos y elimina nutrientes de los alimentos

El Mito

Las radiaciones de los microondas son extremadamente peligrosas para la salud, tanto para nosotros cuando el aparato esté en funcionamiento como para el alimento que vamos a calentar. Además, altera completamente la composición nutricional del alimento.

La realidad

El término “radiación” nos trae a la mente imágenes de plantas nucleares, cuando en realidad se trata de ondas que viajan y se extienden a medida que avanzan. Las microondas utilizadas para cocinar los alimentos son mucho más débiles, y cuando decimos mucho, es realmente menor que los rayos X o los rayos gamma. Por tanto, cocinar en microondas no es muy diferente a utilizar otro método de cocción de los alimento.

Sea utilizando una parrilla, una fritura, u otro método de cocinado; la perdida de nutrientes está relacionada directamente con la temperatura que se alcanza y el tiempo que cocinamos el alimentos. Cuanto más largo sea el tiempo y mayor sea la temperatura utilizada mayor cantidad de nutrientes se perderán, sobre todo vitaminas del grupo B y la vimanina C. A pesar de lo que normalmente se piensa, el microondas reduce la perdida de nutrientes ya que el tiempo de cocinado es menor que otro tipo de métodos.

La carne es mala para tu salud

El Mito

La carne, sea cual sea la forma de preparación puede ser causa de una gran variedad de enfermedades.

La realidad

Resulta cuanto menos extraño que un producto que se ha consumido durante millones de años de evolución se haya convertido en un producto tóxico para la salud. Por una razón muchas personas culpan a la carne de ser la causante de cardiopatías o enfermedades como la diabetes tipo II.

Ahora bien, se debe hacer una distinción muy clara entre los productos cárnicos procesados y la carne fresca. Los productos procesados pueden contener y de hecho contienen nutrientes como el sodio que en exceso pueden ser perjudiciales para la salud.

No debemos olvidar que la carne es muy nutritiva, es un alimento rico en vitaminas y minerales, en proteínas de alta calidad y en grasas saludables, además de otros nutrientes beneficiosos para la salud de las personas que la consumen.

El café es malo

El mito

Hemos escuchado durante muchos años que el café es malo para la salud, que acelera procesos patológicos y que favorece la aparición de otras enfermedades.

La realidad

Si bien es cierto que el café eleva ligeramente la presión arterial, el consumo diario de café puede reducir el riesgo de algunas enfermedades muy graves para la salud. Los bebedores de café reducen un 67% las posibilidades de sufrir diabetes tipo II, tienen un riesgo mucho menor de sufrir Alzheimer y Parkinson y el riesgo de padecer enfermedades como la cirrosis hepática se puede reducir hasta un 80%.

Entre otros beneficios la cafeína ayuda a movilizar los ácidos grasos de los tejidos grasos, aumentan el metabolismo y el rendimiento deportivo hasta un 12%. Pero los beneficios no solo llegan a nivel físico, también a nivel psicológico, de hecho la cafeína mejora el estado de ánimo, el tiempo de reacción, la vigilancia y el funcionamiento del cerebro en general.

En conclusión

Escuchar a los profesionales de la nutrición, dietistas – nutricionistas que trabajan cada día para mejorar la salud de la población y el rendimiento de los atletas, sin entrar en mitos, leyendas o creencias sin base científica que pueden hacer que muchas personas adquieran hábitos alimentarios perjudiciales para su salud.

Hasta la próxima, siempre, con Lunch&Dinner.